En la actualidad realizamos este tratamiento con frecuencia debido a que se trata de un material del propio paciente que elaboramos de manera relativamente sencilla.

Consiste en la obtención de sangre, que tras su procesamiento y activación de factores de crecimiento infiltramos en la piel facial o corporal. Su finalidad es la de mejorar la luminosidad de la piel y tersura.

Habitualmente se realizan 3 o 4 tratamientos separados por un mes para un mejor resultado. El tratamiento dura aproximadamente 30 minutos y tras él el paciente puede volver a sus actividades diarias, aunque puede persistir ligero edema en los sitios de punción durante unos minutos.

En ocasiones colocamos crema anestésica para evitar las molestias de las punciones.

Puede combinarse con otros tratamientos de medicina estética como toxina botulínica o Ac Hialurónico

El plasma rico en plaquetas se utiliza también en la actualidad en el tratamiento de lesiones musculares, óseas o cutáneas tipo úlceras.