En la actualidad disponemos de distintos tipos de hilos tensores cuya finalidad es el retensado y la producción de colágeno con la consecuente mejora de la piel. Existen hilos reabsorbibles cuya duración de efectos aproximada es un año e irreabsorbibles, que únicamente utilizo en la región corporal.

Están indicados para la ligera flacidez facial, fundamentalmente de la línea mandibular, aunque también podemos tratar el tercio medio o pómulos y frente. Es importante señalar que en ningún caso conseguimos los resultados de un lifting o estiramiento quirúrgico.

Se colocan mediante anestesia local en los puntos de entrada y salida de los hilos y puede aparecer edema y algún pequeño hematoma en el postoperatorio. Es importante evitar movimientos extremos de la mandíbula durante una semana  (reír a carcajadas, comer bocadillos…), para evitar que se desplacen. Normalmente colocamos entre 4 y 6 hilos por sesión (2 o 3 en cada lado).

Habitualmente combinamos esta técnica con otras de medicina estética como toxina botulínica o Ac Hialurónico para un mejor resultado.