Tras traumatismos o tras intervenciones pueden quedar secuelas cicatriciales que en muchos casos pueden mejorarse mediante técnicas plásticas.

Es importante una correcta evaluación de las secuelas para optar por la mejor técnica quirúrgica, ya que disponemos de varias opciones para mejorar las cicatrices:

Resutura de la herida: si la cicatriz está dehiscente podemos realizar de nuevo la sutura con materiales finos y en ocasiones variando las líneas de tensión. También usamos suturas internas permanentes que impidan que se ensanche la herida.

Realización de Z-plastias y W-plastias: en ocasiones las cicatrices son más visibles debido a que se trata de cuerdas rectas muy marcadas. Mediante estas técnicas cambiamos las líneas de tensión de la piel y eliminamos las cicatrices en trampilla.

-Dermabrasión: consiste en eliminar la capa superficial de la cicatriz para mejorar su aspecto. Se realiza mediante unas fresas motorizadas.

Sustitución de la piel dañada mediante injertos de piel, expansores cutáneos o  sustitutos dérmico celulares

Tratamiento con Ac Hilaurónico de hundimientos cutáneos. Se trata de un producto reabsorbible con distintas densidades según lo utilicemos para la región facial o corporal. Tiene una duración aproximada de un año.

Tratamiento mediante lipofilling o lipoinjerto de hundimientos: Consiste en obtener grasa mediante liposucción de zonas donde se acumula(pistoleras, caderas, abdomen, rodillas,etc…), procesarla  e injerta en la cicatriz. El tejido graso dispone de células pluripotenciales o también llamadas células madre que aportan ventajas en cuanto a calidad de la piel se refiere.

Normalmente estas cirugías se realizan con anestesia local y sin ingreso hospitalario.